CONTENIDO
1. INTRODUCCIÓN
2. EVOLUCIÓN DE LA CRISIS
2.1. Aspectos económicos que influyeron sobre
la crisis
2.2. Aspectos políticos y sociales que influyeron
sobre la crisis
2.3. Otros aspectos que influyeron sobre la crisis
2.4. Alternativas de política económica
para prevenir la crisis
• Alternativa A: Política fiscal expansiva
• Alternativa B: Política monetaria expansiva
• Alternativa C: Política cambiaria de
devaluaciones
3. DESARROLLO DE LA CRISIS
3.1. Medidas tomadas
3.2. Consecuencias
4. LECCIONES APRENDIDAS
5. REFERENCIAS
ANEXOS
5.1. Tabla de Indicadores Macroeconómicos de
Chile, 1980-1990 (en US$ millones)
5.2. Tabla de Composición del PIB de Chile, 1980-1990
(en US$ millones)
5.3. Tabla de Balanza de Pagos de Chile, 1980-1990 (en
US$ millones)
5.4. Tabla de Deuda Externa de Chile, 1980-1990 (en
US$ millones)
5.5. Principales Indicadores Económicos de Chile
1974-1999
5.6. Crecimiento del producto per cápita y niveles
de pobreza
5.7. Número de instituciones financieras 1977-1984
5.8. Resumen cronológico de eventos que llevaron
a la crisis y su posterior recuperación
5.9. Participación de los Principales Pasivos
en el Financiamiento de Activos Totales
5.10. Subsidio del dólar por el Banco Central
para el pago de la deuda contraída con instituciones
en el exterior durante 1982 y 1985
1.
INTRODUCCIÓN
La presente investigación realiza un análisis
general sobre la crisis económica sufrida por
Chile durante la década de los 80 y que sucedió
en forma casi inmediata a un aparente auge económico
denominado el “milagro económico Chileno”.
La investigación presenta los principales factores,
tanto económicos como políticos y sociales,
que ayudaron al desencadenamiento de la crisis que afectó
fuertemente la economía Chilena y su sociedad.
Se presentan tres alternativas hipotéticas que
pudieron haber ayudado a prevenir la crisis un año
antes de que estallara, así como las principales
medidas que fueron tomadas en la realidad por el estado
Chileno para lograr salir de la crisis y lograr una
recuperación económica efectiva y sostenible.
Finalmente, el documento presenta las consecuencias
de las medidas que fueron tomadas para salir de la crisis,
así como las principales lecciones que se logran
desprender de la investigación y análisis
realizado.
2.
EVOLUCIÓN DE LA CRISIS
La
crisis de Chile se inicia en 1981 y se extiende hacia
1986. Esta crisis es considerada entre las más
grandes del siglo pasado, afectando seriamente a Chile
tanto en lo económico como en lo social, llegando
a una tasa de desempleo del 30% sobre la fuerza laboral
a finales de 1983 (Barandiarán y Hernández,
1999, p.1), y la cantidad de población en pobreza
absoluta, aumento alrededor de un 55% para ese mismo
año. A pesar de que la inflación llegó
a casi un 30% en 1985 (punto más alto durante
esta crisis), no se considera que esto haya afectado
directamente sobre la crisis.
A continuación se presentan los principales aspectos
que influyeron en esta crisis.
2.1. Aspectos económicos que influyeron
sobre la crisis
• Política cambiaria:
- De 1979 y hasta 1981, el tipo de cambio se mantiene
en 39 pesos por dólar (ver Anexo 5.1, tasa de
cambio) debido a que se tenía un sistema de tipo
de cambio fijo, lo que fomentó el consumo de
bienes importados, afectando también al sector
productor nacional al haber mayor oferta de bienes extranjeros.
Esto también afecta en forma directa al sector
exportador, provocando una reducción de las exportaciones,
debido a que la rentabilidad es cada vez menor cuando
se pasan las divisas a moneda nacional por el efecto
de la inflación, la cual para 1981 era de casi
un 20%. Todo esto provoca un deterioro del tipo de cambio
real que provoca una reducción del 30% en la
competitividad (en 1982 el tipo de cambio real esta
30% sobre valorado con respecto a 1979) (Encina, 2006).
- La política cambiaria en 1982 fue muy irregular,
ya que en Junio pasó de 39 a 46 pesos por dólar,
y se acordó una devaluación gradual del
0.8% mensual y la creación de un tipo de cambio
compuesto por una “canasta cambiaria”, en
donde el tipo de cambio del peso Chileno se integra
a un grupo de monedas, las cuales correspondieron al
dólar estadounidense, el yen japonés,
el marco alemán, la libra esterlina inglesa y
el franco francés (Monografías.com, 2006).
En Agosto de 1982 se determina un tipo de cambio totalmente
libre, seguido por una flotación sucia (cuando
el Banco Central del país interviene en la el
tipo de cambio para hacerla subir o bajar artificialmente)
la cual es rematada en setiembre por una devaluación
del orden del 40% seguido de una política de
devaluación gradual basándose en el diferencial
de inflación externa-interna (Encina, 2006).
- En 1982 se pasa de 39 a 58,5 pesos por dólar
provocando un gran caos debido a que casi el 50% de
las deudas estaba expresado en dólares, lo que
hace que los deudores presenten problemas de pago así
como la banca y las financieras (Encina, 2006).
• Anomalías crediticias:
- La liberalización del crédito ayudó
a un incremento explosivo de las colocaciones, lo que
hizo que el crédito de la banca se expandiera
muy rápidamente entre 1975 y 1981. En 1981 las
colocaciones fueron equivalentes al 50% del PIB nominal,
y en 1982 alcanzaron casi un 70% del PIB nominal (ver
Anexo 5.1, tasa de colocación), lo que creó
un serio problema de sobreendeudamiento (Held y Jiménez
1999, p.13).
- Se dieron fallas en la regulación y supervisión
de las entidades financieras, lo cual ocasionó
que se otorgaran o renovaran créditos de alto
riesgo y no se constituyeran suficientes provisiones
o reservas para enfrentarlos. Una buena parte de estas
colocaciones resultaron incobrables o de dudosa recuperabilidad,
y muchas de ellas fueron asumidas por el estado al ser
traspasadas al Banco Central con motivo de las medidas
de saneamiento que se pusieron en marcha a partir de
1982 (Held y Jiménez 1999, p.17-19).
2.2. Aspectos políticos y sociales que
influyeron sobre la crisis
• Gobierno militar:
- El 11 de setiembre de 1973, se da un golpe de estado
al entonces presidente Chileno, Salvador Allende, por
parte de las Fuerzas Armadas Chilenas. Esta etapa del
gobierno militar Chileno se extiende hasta el 11 de
marzo de 1990 cuando el general César Augusto
Pinochet entrega la presidencia. Durante este periodo
Chile sufre una importante transformación política
y social, viéndose incrementada la violencia
a niveles de terrorismo y persecución política,
en donde la autonomía y poder del pueblo se ven
aplacadas por un gobierno dictatorial que decide no
sólo el rumbo del país, sino que coloca
o depone, según su parecer, a funcionarios de
los principales puestos del gobierno. Esto no sólo
creó momentos de gran incertidumbre, sino que
afectó la dirección económica del
país según la filosofía de quienes
llevaron las riendas de la economía en los diferentes
momentos previos y durante la crisis (Enciclopedia Libre
Universal en Español, 2006).
• Explosión de la banca privada:
- A mediados de 1975, el estado Chileno, en posesión
de la mayoría de los bancos del país,
subastó acciones de éstos, ofreciendo
facilidades de financiamiento con fondos del propio
estado y a precios que para muchos fueron muy bajos.
Para 1978 también empezaron a aparecer bancos
extranjeros. Todo esto hizo que aumentara el número
de entidades financieras (61 para 1981 – ver Anexo
5.7) y que muchas de ellas quedaran en manos de un pequeño
grupo económico (Barandiarán y Hernández
1999, p.5-7).
- Desde 1979 se aplicó una reforma sobre los
pasivos que redujo las regulaciones sobre préstamos
en el extranjero, lo cual, aunado a las condiciones
internacionales del mercado a principios de los 80,
representó un incentivo importante para pedir
prestado al exterior, lo que hizo que este tipo de préstamos
llegara a ser la fuente principal de financiamiento
de los bancos durante 1981 y 1982 (Barandiarán
y Hernández 1999, p.9). La participación
de los fondos externos en el financiamiento de activos
pasó de un 9.3% en 1977 a un 28% en 1981, lo
que triplicó la exposición de la cartera
de crédito de la banca al riesgo cambiario, lo
cual se materializó con la devaluación
de 1982 (Held y Jiménez 1999, p.20-21). En el
Anexo 5.9 se muestra la relación de participación
de pasivos internos y externos en el financiamiento
de activos totales.
• Deslumbramiento social:
- Para 1981, Chile vive un momento de gran auge de la
economía llamado el “milagro económico”,
que genera una apertura del crédito que promueve
el “compre hoy y pague mañana”. Este
“boom” especulativo y la variada oferta
de bienes importados, creó un sentimiento de
bienestar que transformó la conducta de los chilenos,
quienes elevaron en forma desmedida su consumo, provocando
un alto endeudamiento externo que duraría hasta
1982 (Encina, 2006).
2.3. Otros aspectos que influyeron sobre la
crisis
• Los “Chicago Boys”:
-
En 1975, tiempo en que la inflación era superior
al 300%, Pinochet confió el manejo económico
a unos jóvenes egresados en economía por
la Universidad Católica de Chile y con posgrado
en la Universidad de Chicago. Estos jóvenes fueron
influenciados por el pensamiento liberal de Milton Friedman
y Von Hayek. Su propuesta principal fue la de reducir
el gasto público en un 20%, despedir al 30% de
los empleados públicos, aumentar el IVA, liquidar
el sistema de ahorro y préstamos de vivienda,
entre otros (Enciclopedia Libre Universal en Español,
2006). Este grupo de intelectuales dictó las
políticas económicas que inicialmente
llevaron a un esplendor de la economía Chilena
denominado “el milagro económico Chileno”,
que se caracterizó por una baja inflación,
altas tasas de crecimiento del PIB, un aumento del 400%
en las exportaciones con relación al año
1973, aumentos en las reservas monetarias internacionales,
superávit fiscal de hasta un 5.5% y aumentos
reales de salario del orden del 9%. A pesar de este
gran logro, a este mismo grupo se le atribuyen las decisiones
que forzaron a mantener un tipo de cambio fijo y artificial
que causó efectos negativos muy importantes durante
la crisis (Encina, 2006).
• Precio del cobre y del petróleo:
- La revolución Iraní del Ayatolá,
provocó un aumento en el precio internacional
del petróleo, reduciendo la actividad económica
mundial y creando una recesión durante los 80s.
Esto provocó que aumentaran las tasas de interés
y una caída en el precio de las materias primas
entre ellas el cobre, principal exportación chilena
(Enciclopedia Libre Universal en Español 2006).
El cobre baja 20 centavos en 1981 y 12 centavos más
en 1982 (Encina, 2006), en donde cada centavo representa
$12 millones menos para el país).
• Disminución del crédito
internacional:
-
Entre 1981 y 1986, la Superintendencia de Bancos realiza
una masiva intervención de numerosas instituciones
financieras, incluyendo en 1983 a los dos principales
bancos privados de Chile (Held y Jiménez, 1999,
p.13).
-
A pesar del aparente florecimiento de la economía
experimentado por Chile antes de 1981, los escándalos
financieros producto de las intervenciones bancarias,
redujeron la credibilidad en las instituciones financieras
por parte de las entidades crediticias internacionales,
lo que ocasionó una paulatina reducción
en el crédito internacional, el cual paso de
$4300 millones en 1981, a $831 millones en 1982 y a
tan solo $376 millones en 1983 (Encina, 2006).
2.4. Alternativas de política económica
para prevenir la crisis
Haciendo un alto en la historia y fijando el año
en 1980, precisamente un año antes de la explosión
de la crisis y en el que podría decirse que aún
era posible tomar medidas para evitarla, se consideran
a continuación varias de las decisiones alternativas,
e hipotéticas, que a manera de ejercicio se consideran
como posibles soluciones a la crisis, y que parten del
hecho de que la crisis, como hemos visto, no se debió
a una alta inflación, sino más bien a
un alto endeudamiento externo que frenó la producción
y provocó la caída del PIB real, incrementándose
el desempleo y la pobreza. Las alternativas planteadas
también asumen una participación más
activa del estado, contrario a lo que hasta 1980 se
venía dando con el enfoque liberal de los “Chicago
Boys”.
Algunas consideraciones: en 1980 el tipo de cambio se
encontraba sostenido artificialmente en 39 pesos por
dólar. A pesar del exceso de colocaciones de
crédito y la anarquía en el sector financiero,
aún no se habían realizado las intervenciones
a entidades financieras, por lo que aún se conservaba
la credibilidad desde el exterior. El nivel de inflación
alcanzaba el 35,1% pero con una tendencia importante
a la baja. Desde hacía 3 años el PIB real
se había mantenido con un crecimiento anual de
alrededor del 7.5%, y el precio del cobre aún
no había sufrido bajas importantes.
• Alternativa A: Política fiscal
expansiva
Medidas: Dado que la crisis esta asociada con un estancamiento
de la producción, una forma de reactivarla consiste
en aplicar una estrategia de política fiscal
expansiva, la cual busca disminuir los impuestos y aumentar
el gasto público.
Ventajas: Mediante la disminución de impuestos
se estimula el consumo y se eleva la producción.
Desventajas:
Como consecuencia de la política fiscal expansiva
se produciría inflación y por tanto aumentarían
todavía más los tipos de interés
nominales, reduciéndose el nivel de inversión
y aumentándose el déficit comercial, con
lo que se tendería a capturar flujos de capital
del exterior (superávit de la balanza de pagos).
• Alternativa B: Política monetaria
expansiva
Medidas: Desde la perspectiva monetaria también
sería conveniente aplicar una política
expansiva. La idea en este caso sería reducir
el coeficiente en caja, la tasa de redescuento y/o que
el Banco Central realice compra de bonos para inyectar
dinero a la economía.
Ventajas: Una política monetaria expansiva reduce
la tasa de interés, elevando la producción
y el nivel de inversión.
Desventajas: Esta medida ayuda a la fuga de capitales
hacia el exterior. Adicionalmente, una política
monetaria expansiva tiende a provocar un crecimiento
en la inflación.
• Alternativa C: Política cambiaria
de devaluaciones
Medidas: Otra alternativa consiste en manipular el tipo
de cambio con la finalidad de ajustar la balanza de
pagos. En este caso se necesitaría una devaluación
del peso Chileno para reducir las importaciones y promover
las exportaciones. La forma de aplicar esta política
sería mediante minidevaluaciones para no crear
un impacto abrupto.
Ventajas: Además de ayudar a reducir las importaciones
y promover las exportaciones, esta medida conlleva a
un aumento del ingreso y es útil para hacerle
frente al problema del desempleo.
Desventajas: Se afecta a los deudores en dólares
debido a que paulatinamente deben pagar más pesos
en el mediano y largo plazo.
3.
DESARROLLO DE LA CRISIS
3.1. Medidas tomadas
Durante los años de la crisis, el gobierno Chileno
tomó una serie de medidas, las cuales a pesar
de ser muy drásticas al inicio y de golpear fuertemente
a la población chilena, permitieron un rápido
y progresivo levantamiento de la economía del
país. A continuación se detallan las principales
medidas tomadas:
• Liquidación de instituciones
insolventes:
Dado el hecho de que muchas de las instituciones financieras
se encontraban con serios problemas de insolvencia en
1981, así como el hecho de que habían
quebrantado la ley y las regulaciones vigentes, la Superintendencia
de Bancos e Instituciones Financieras aplicó
una política de intervención de estas
entidades que resultó en 16 instituciones intervenidas
o hipotecadas entre 1982 y 1986 (Sanhueza, 2001). De
esta forma, algunas de estas instituciones fueron liquidadas
o absorbidas, liberando así recursos que pudieron
utilizarse en actividades más productivas (Barandiarán
y Hernández, 1999, p.20).
• Tipo de cambio preferencial para pagar
deudas en el exterior:
Debido al fuerte impacto que provocó la devaluación
del peso Chileno en 1982, el gobierno se vio comprometido
a subsidiar el pago de deudas contraídas en moneda
foránea (principalmente dólares), con
bancos extranjeros y que fueron gestionadas a través
del Banco Central. A Setiembre de 1984, el promedio
del subsidio estuvo alrededor de US$0.17 por dólar,
y para Junio de 1985 el subsidio llegó a un promedio
de US$0.35 por dólar (ver Anexo 5.10) (Barandiarán
y Hernández, 1999, p.23-25). De acuerdo con estimaciones
del Banco Mundial, la inversión más grande
en la superación de la crisis se dio en este
programa (Larrain, 1989, p.22), llegando a un 14.7%
del PIB (Held y Jiménez, 1999, p.29).
• Compra de cartera riesgosa:
Entre 1982 y 1987, el Banco Central compró la
cartera riesgosa de bancos comerciales y compañías
financieras, con la condición de que ésta
cartera fuera recomprada nuevamente por estas entidades
posteriormente. El propósito de esta política
fue evitar que estas instituciones fueran a la quiebra.
Estas compras se concentraron en el Banco de Chile y
el Banco de Santiago, y el proceso se llevó a
cabo en cuatro etapas (Sanhueza, 2001, p.11-30).
• Desdolarización de deudas:
En Setiembre de 1984, el Banco Central aplicó
un programa para comprar la deuda en dólares
con bancos en el exterior, de tal forma que las empresas
pudieran pasar su deuda a pesos Chilenos y utilizando
el tipo de cambio preferencial, evitando así
el riesgo del tipo de cambio. Se estima que la cantidad
de préstamos que fueron reprogramados representaba
el 25% de la cartera total de préstamo del sistema
bancario (Larrain, 1989, p.18).
• Supervisión y regulación
de entidades financieras:
Adicional a las medidas anteriores, se dio un importante
cambio en la supervisión del análisis
de riesgo financiero y en la evaluación de la
condición financiera de cada banco. Esta supervisión
se dio a: la clasificación de cartera de préstamo
de acuerdo con el riesgo y aprovisionamiento crediticio
a partir de 1980 (mayor factor de riesgo en la solvencia
de las instituciones bancarias); sistemas de detección
tempranos a partir de 1982 que permitieron valorar la
tendencia y condición financiera proyectada de
cada banco con el objetivo de calificarlos en cuanto
a riesgo; y revelación de información,
que permitía a los depositantes discriminar mejor
entre las diferentes instituciones (Larrain, 1989, p.20-21).
• Política cambiaria:
Desde finales de 1982 se aplicó una política
de minidevaluaciones diaria que buscaba preservar cierto
nivel real del tipo de cambio, lo que resultó
en un aumento del 89% en el tipo de cambio real efectivo
entre 1981 y 1986. Esto ayudó a un ajuste de
precios relativos que impulsó las exportaciones
y la sustitución de importaciones, ayudando no
sólo a la cuenta corriente de la balanza de pagos,
sino también a que se revirtiera la salida de
capitales (Fontaine, 1987, p.17).
• Política fiscal:
La política implementada tenía como objetivo
disminuir los gastos corrientes (salarios por ejemplo),
y aumentar el superávit operativo de las empresas
públicas, provocando así un importante
nivel de ahorro. A pesar de esta política austera,
se logró mantener la inversión pública
en un 7% del PIB y en forma paralela reducir el déficit
del sector público de 4.4% en 1984 a 1.9% en
1986. Adicionalmente, se redujo la tasa de impuesto
sobre la renta para las corporaciones de 46% a 10%,
logrando fortalecerlas al favorecerse el ahorro y la
inversión (Fontaine, 1987, p.18-19).
• Política monetaria:
Desde inicios de 1985, se buscó reducir las tasas
reales de interés. Esta política fue llevada
a cabo mediante operaciones de “mercado abierto”
y a través de colocaciones o captaciones a tasas
fijadas por el Banco Central. Esto llevó las
tasas de mercado hacia niveles compatibles con el tipo
de cambio y los ajustes fiscales, lo cual tuvo influencia
en la regulación del nivel de demanda agregada,
estimulando la inversión y ayudando a que los
ahorros internos no salieran del país (Fontaine,
1987, p.19-20).
• Otras medidas:
Algunas medidas adicionales tomadas por el gobierno
correspondieron a reducir fuertemente el gasto en el
sector público, rebajando el gasto social y jubilaciones.
Se privatizaron bancos que habían sido intervenidos
y algunas empresas estatales (acero, electricidad, comunicaciones,
azúcar y otras) (Enciclopedia Libre Universal
en Español, 2006). Se aplicó además
un ascenso controlado de los aranceles, pasando de 20%
en 1983 a 35% en 1984 (Rosende, 1987).
3.2. Consecuencias
Perspectiva social:
- La privatización de empresas y bancos redujo
el rol de empresario del Estado impactando directamente
el empleo. Mientras en 1973 el empleo público
representaba un 13.2% del total de la fuerza laboral,
en 1980 alcanzó sólo un 9.2% y en 1984
sólo un 7.4%.
-
En estos años también se dio una reestructuración
de los sistemas de previsión (pensiones y seguridad
social), salud y educación, que implicó
cambios en la legislación laboral para hacerla
más flexible y desregulada, lo que debilita las
garantías y la protección de los trabajadores
(Sabatini y Wormald, 2004, p.6-7).
-
La industria de manufactura fue presionada por nuevas
condiciones de competencia debidas al proceso de apertura
que reducía las tasas arancelarias, lo que provocó
una masiva quiebra de empresas y reducción en
el empleo (Sabatini y Wormald, 2004, p.6-7).
-
Los incrementos más importantes en criminalidad
se dan entre 1982 y 1986 debido al desempleo y deterioro
de las condiciones de los hogares producto de la crisis
(Sabatini y Wormald, 2004, p.23).
Perspectiva económica:
-
El PIB nominal pasó de $29.429 millones en 1980
a $16.642 en 1985 lo que representa una caída
de alrededor del 57%. Sin embargo se logra un crecimiento
a partir de 1986 que permite recuperar el PIB nominal
de 1980, exactamente diez años después
(ver Anexo 5.1).
-
La inflación se logra mantener a niveles aceptables
durante la crisis, llegando a su punto más alto
en 1985 correspondiente a un 29.5% en el Índice
de Precios al Consumidor. Durante estos años,
la inflación más alta se da en el Índice
de Precios al Productor, llegando a 45.5% en 1983, lo
que evidentemente desestimula la inversión de
los productores, acentuándose con la fuerte devaluación
de la moneda (ver Anexo 5.1).
-
Luego del cambio de la política cambiaria en
1982, se continúa devaluando el peso Chileno
en forma progresiva, pasando de 39 pesos por dólar
en 1981 a 205 pesos por dólar en 1986, y a 336.9
pesos por dólar en 1990 (ver Anexo 5.1).
-
La Balanza Comercial se ve afectada seriamente en 1981,
en donde se obtiene un déficit de US$2.677 millones
debido a un elevado volumen de importaciones experimentado
durante el “boom” del llamado “milagro
económico Chileno”. Éste déficit
se logra ir recuperando poco a poco en los siguientes
años con la desestimulación de la importación
de bienes debida principalmente a la devaluación
del peso (ver Anexo 5.3, balanza comercial).
-
La política de intervención de entidades
financieras, la reducción del crédito
logró ayudar a una recuperación paulatina
de las Reservas Netas del Banco Central, la cual paso
de US$1.815 millones en su punto más bajo durante
la crisis (1982), a US$2.351 millones en 1986, lo que
refleja la efectividad de las medidas. Sin embargo,
el nivel de reservas alcanzado en 1981 (US$3.213) no
se logra recuperar sino hasta 1989 (ver Anexo 5.3, reservas
netas).
Perspectiva política:
-
Durante la crisis, es poco el impacto sufrido en el
ámbito político debido principalmente
a que se encontraba en el poder un gobierno militar
de corte dictatorial que se extendió hasta 1990.
Sin embargo, es importante señalar que la crisis
ocasionó importantes cambios en el timonel de
la economía, primero con la salida de los “Chicago
Boys” con el despido de Castro en 1982, sustituido
por Luis Escobar (keynesiano) y Sergio Onofre Jarpa,
los cuales a su vez serían posteriormente sustituidos
en 1985 para dejarle la economía chilena a Hernán
Buchi, quien finalmente logra la reactivación
de la economía y al que se le atribuye el llamado
“Segundo Milagro Chileno” (Enciclopedia
Libre Universal en Español 2006).
4.
LECCIONES APRENDIDAS
La crisis Chilena se une a varias crisis económicas
sufridas por países latinoamericanos durante
la década de los 80, y dadas sus particularidades
resulta un ejemplo interesante del cual es posible rescatar
una serie de lecciones tanto en el ámbito económico
como en su inseparable impacto social.
En lo económico, resulta interesante como la
crisis no se relacionó con una alta inflación,
a la cual se le guarda mucho respeto en la actualidad,
y que para el caso particular de la historia Chilena
llegó índices de 300% y 600% en la década
de los 70 sin que esto implicara necesariamente una
crisis.
Como una de las principales lecciones, es importante
resaltar la gran influencia que puede ejercer una corriente
de pensamiento sobre las diferentes decisiones y estrategias
que son tomadas por quienes tienen la responsabilidad
de guiar el rumbo de toda una nación. En el caso
de Chile, aunque la filosofía liberal y monetaria
aplicada por los “Chicago Boys” efectivamente
ayudó a crear una situación de esplendor
económico previo a la crisis, el excesivo dogmatismo
hizo que se descuidaran aspectos propios de un estado
activo y con cierto nivel de control, como por ejemplo
la regulación de instituciones financieras, tasas
de interés o ingreso de capital, lo que al final
actúa como detonador de la crisis y que obliga
al estado a tomar un rol más activo.
La solución dada a la crisis y las posteriores
políticas económicas asumidas por el estado
Chileno hacen ver la importancia de este rol activo
del estado como ente regulador y supervisor de la economía
para prevenir posibles desviaciones en los objetivos
y estrategias establecidas o, como en el caso de Chile
con los precios del cobre y del petróleo, para
actuar como catalizador ante situaciones externas al
país que pudieran afectar negativamente a la
economía interna.
Las medidas tomadas para superar la crisis, aunque drásticas
al inicio, permitieron lograr una rápida y efectiva
recuperación de la economía, y demuestran
que en algunas situaciones no es conveniente asumir
una posición radical entre fiscal, monetaria
o cambiaria, sino que es posible aplicar una combinación
de ellas. En este sentido, la crisis Chilena también
demuestra que dentro de un mismo tipo de política,
en el corto plazo podrían aplicarse simultáneamente
estrategias expansivas y restrictivas, de tal forma
que se logre un complemento entre ellas para lograr
un objetivo más amplio.
Finalmente, la solución a la crisis también
enseña como el estado debe primero fijar el rumbo
deseado u objetivos a largo plazo, y tomar las decisiones
correspondientes, aunque las mismas incluso pudieran
representar un fuerte impacto para la sociedad durante
cierto periodo, pero que luego servirán para
devolverle un mayor bienestar. La frialdad con la que
se deben tomar estas decisiones también puede
estar asociada al sacrificio del capital del Estado,
el cual podría implicar la reducción de
las reservas monetarias, privatización de instituciones
públicas o el gasto del gobierno, lo cual también
podría verse inicialmente como algo negativo,
pero que a mediano o largo plazo, y si se partió
de la información adecuada y tomaron las decisiones
correctas, puede representar el incentivo necesario
para la recuperación de la economía y
bienestar social.
Para el caso particular de Chile, cuya economía
es una de las más robustas y desarrolladas de
Latinoamérica, habría que profundizar
un poco más acerca del impacto que han tenido
las decisiones económicas tomadas años
atrás y que han contribuido al Chile de hoy.
Este florecimiento económico actual evidentemente
requirió decisiones económicas importantes
que implicaron un sacrificio para muchos chilenos, quienes
según el Anexo 5.11, muchos de ellos o sus hijos,
podrían estar aún pagando, debido posiblemente
a una falla en las estrategias del gobierno para lograr
una adecuada distribución de la riqueza.
Esta estrategia de distribución de la riqueza
debería estar siempre asociada a cualquier política
económica, pues si bien la teoría nos
ayuda a tomar mejores y más calculadas decisiones,
la puesta en práctica de la misma es, y debe
ser siempre, la razón de ser de cualquier teoría
económica. Esta puesta en práctica es
la que podemos palpar en las calles de nuestros países
y principalmente en los rostros de quienes las transitan,
nuestra gente, nosotros mismos.
5.
REFERENCIAS