I.
Antecedentes y Generalidades
1. Generalidades del país
República de Dominicana pertenece a las Antillas
Mayores. Ocupa la parte oriental de la isla La Española.
Tiene una superficie de 48400 Km2 en donde el español
es el idioma oficial del país, la moneda oficial
es el Peso Dominicano. La economía depende principalmente
de la agricultura y el turismo. El turismo se ha convertido
en una fuente importante de ingresos desde mediados
de los 1990s, mientras que el envío de remesas
de parte de los dominicanos residentes en Estados Unidos
y Puerto Rico representan más de 2 mil millones
de dólares. La economía dominicana es
particularmente dependiente a los flujos de capital
desde Estados Unidos, representando este el primer socio
comercial del país.
El presente trabajo pretende mostrar el desarrollo de
la crisis sufrida en República Dominicana en
el año 2003, debida, principalmente, a la quiebra
de tres bancos del país y al mal manejo de ésta
crisis por parte del gobierno. Para esto se va a realizar
una breve reseña de la economía de la
República Dominicana de 1994 al 2002, con el
fin de analizar la tendencia de los principales indicadores
económicos previo a la crisis, además
se va a explicar el origen de la crisis y sus consecuencias
sobre la economía de la República Dominicana
y las medidas adoptadas por el gobierno para el manejo
de la crisis. Por último se van brindar algunas
alternativas a las soluciones planteadas por el gobierno
para el manejo de la crisis que debió haberse
realizado.
II.
Reseña del comportamiento de los principales
indicadores macroeconómicos de la República
Dominicana desde el año 1994 al 2002, dando énfasis
a éste último, previo a la crisis
Como se observa en el gráfico 1, el PIB de República
Dominicana presentó un comportamiento significativamente
positivo durante el período comprendido entre
1994 y 1998, y a partir de 1999 inició un proceso
de desaceleración hasta el 2002. Los precios
y los tipos de cambio se mantuvieron relativamente constantes
a excepción de los años 1998 y, específicamente,
en el 2002 en donde éste disparó considerablemente.
Por último la cuenta corriente presenta un déficit
todos los años, el cual se hace mayor del 2000
en adelante, además la balanza de bienes y servicios
tiene un déficit muy elevado y que sin duda alguna
incide directamente en el déficit de la cuenta
corriente.

Fuente: CEPAL, en www.eclac.cl/publicaciones
El
cuadro 1 muestra con detalle los factores que incidieron
de manera importante en resultados anteriores.


Fuente: CEPAL, en www.eclac.cl/publicaciones
En
el producto interno bruto sectorial en los años
de “bonanza” (principalmente entre 1996
y 1999) se muestra que los sectores que más contribuyeron
con los resultados positivos fueron electricidad, gas
y agua con una variación promedio anual del 10.6%;
construcción con un 16.95%; por último
transporte, almacenamiento y comunicaciones con un 11.32%.
La inversión interna bruta (en el PIB por tipo
de gasto) fue la que contribuyó mas con este
indicador. Por otro lado la balanza de pagos se mantuvo,
aunque negativa) relativamente estable debido a que
las importaciones y exportaciones crecieron en una proporción
similar, así como también la balanza de
servicios. La tasa de desempleo, la variación
de los precios al consumidor y del tipo de cambio tuvieron
un comportamiento estable durante estos años.
A
partir del año 2000, a raíz de los incidentes
del 11 de septiembre en los Estados Unidos, se inicia
el retroceso en la economía de República
Dominicana, cuyos efectos se van a ver reflejados a
partir del año 2001. Los sectores de la industria
manufacturera y la construcción caen estrepitosamente.
Las exportaciones pierden un considerable dinamismo
y empiezan a variar negativamente. Además, la
balanza de servicios inicia un retroceso importante
que dan al traste con la balanza de la cuenta corriente.
Para
minimizar estos efectos el Gobierno aumentó el
gasto, con el fin de compensar la baja demanda externa,
sin embargo, como lo indica la CEPAL en su informe del
estudio económico de América Latina y
el Caribe 2003: “Pero, como esta última
no se reactivó en la medida esperada, los ingresos
del exterior siguieron siendo escasos y el petróleo
se encareció, surgieron signos de desajustes
macroeconómicos no sostenibles que llevaron a
frenar la política expansiva y acentuar la restricción
monetaria, lo que elevó considerablemente las
tasas de interés. Además, se modificó
la política cambiaria, sustituyendo las intervenciones
en el mercado cambiario por medidas indirectas. En otro
orden, las tarifas de la electricidad y los combustibles
se ajustaron, lo que tuvo un considerable efecto en
la inflación de los precios al consumo”.
Al
elevarse las tasas de interés las inversiones
internas se cayeron tal y como se muestra en el cuadro
1. Además la política cambiaria hizo que
se ejercieran fuertes presiones sobre el mercado, lo
que ocasionó que aumentara la variación
del tipo de cambio nominal y la inflación. Esto
hizo que se creara un ambiente de incertidumbre y riesgo
lo que hizo que se acelerara la dolarización
de las operaciones.
III.
Origen de la Crisis Bancaria
Medina (2003), se refirió a que la crisis bancaria
se inició desde principios del 2002 desde que
el Banco Central de la República Dominicana anunció
que pasaría a un esquema de tipo de cambio que
implicaba la flotación libre de la divisa: “Desde
agosto de 2002, el Banco Central comenzó a recibir
requerimientos de fondos en adelantos de parte de los
bancos comerciales. Este recurso, que estaba anteriormente
desierto, creció hasta alcanzar RD$8,610 millones
en marzo de 2003. En abril de 2003, el banco de mayor
tamaño (Banco Intercontinental o BANINTER) agotó
su capacidad para ofrecer las garantías correspondientes,
que ascienden a 1.5 veces el monto del adelanto solicitado.
Esto resultó en el reconocimiento de la quiebra
de BANINTER”. Asimismo, las autoridades monetarias
daban cuenta de que habían identificado deficiencias
financieras en el Banco Nacional del Crédito,
BANCREDITO, y en el Banco Mercantil que también
se disolvieron.
Es así como a finales del primer trimestre del
2003, estalló la crisis financiera que involucró
la quiebra de tres de los más grandes bancos
del país. Estas dificultades del sistema financiero
se encuentran en el centro de la crisis económica
general que afectó al país durante el
2003.
La
medida inmediata adoptada por el gobierno fue la de
rescatar estas tres instituciones bancarias y compensar
completamente a todos los depositantes (incluyendo los
Off-shore). Según el informe del estado de economía
del 2003: “El recate financiero de las tres entidades
fue equivalente a finales del 2003 a un 20.3% del PIB,
es decir: $101686.3 millones”. Para compensar
esta demanda de dinero el Banco Central profundizó
sus medidas en restricción monetaria. Incrementó
la emisión monetaria en un 101.6%, sin embargo
un 66% no constituyó la emisión de billetes
ni monedas, si no la emisión de certificados
de inversión a elevadas tasas de interés.
Además el encaje legal aumentó en encaje
a un 20% en moneda local y un 5% adicional para los
depósitos en moneda extranjera. Esta política
reflejó una serie de resultados negativos (Breve
análisis tomando como base el informe del Banco
Nacional de República Dominicana):
IV.
La crisis
Hasta este momento se ha realizado un breve repaso por
economía de la República Dominicana en
donde en donde desde 1994 hasta el 2000 se observa una
economía estable y en crecimiento pero desde
el 2000 al 2003 sucede todo lo contrario, por lo que
antes de continuar con las causas que generaron la crisis
del 2003 se va a realizar un aporte sobre las medidas
que el gobierno adoptó en el período de
estancamiento y crisis, con el fin cuestionar y dar
opciones de posibles alternativas de solución.
Por
lo que se ha estudiado y haciendo referencia al ejercicio
que se realizó con el software en clase, si la
política monetaria y fiscal es cambiante año
a año, va a crear un ambiente de incertidumbre,
el cual al mismo tiempo va a incidir negativamente sobre
el comportamiento de los diferentes sectores productivos
del país.
En
la República Dominicana de los años 2001
al 2003 se tomaron varias medidas, sin embargo vamos
a exponer las tres principales de fondo que al final
fueron las que tuvieron repercusiones importantes.
Con
respecto a la política cambiaria se mantuvo dentro
de un régimen cambiario flexible, con la intervención
del Banco Central en el mercado para que se evitara
la volatilidad en la tasa de cambio.
Con
estas medidas se obtuvieron varios resultados interesantes
durante el 2004. El PIB subió un 2% en términos
reales, el consumo privado aumento un 7.8%, el índice
de precios al consumidor se redujo en un 2.39% y la
inflación fue de un 28.74%. Con el uso de operaciones
de mercado abierto se neutralizo gran parte del exceso
de liquidez de la economía lo que contribuyo
a bajar la inflación y que bajaran las tasas
de interés sobre los certificados lo que a su
vez disminuyo el gasto del gobierno por concepto de
pagos de intereses. En el sector externo la balanza
de pagos tuvo un superávit producto del aumento
de las exportaciones y un crecimiento de las remesas
familiares. La tasa de cambio bajo en un 32%.
Ya
para el 2006 la economía Dominicana había
crecido en un 11.6%, el índice de precios al
consumidor fue de un 3.49% y la inflación anualizada
solamente alcanzó el 10.27%, la balanza de pagos
continuo con superávit y las exportaciones crecieron
un 23%.
VI.
Lecciones de la crisis
Las anteriores páginas explicaron la situación
de la República Dominicana antes, durante y después
de la crisis económica la cual fue sin duda alguna
de origen bancario, sin embargo la magnitud y gravedad
que tuvo la misma se debió a factores en los
que el gobierno actuó tomando medidas un poco
inadecuadas para la situación. Las principales
lecciones de las crisis fueron las siguientes.