Políticas
Económicas de corto plazo que podría adoptar
Honduras después de la Crisis Económica
Mundial
Por
Roberto Enrique Chang López
Economista
Catedrático
de la Universidad Católica de Honduras
Noviembre 2009
De acuerdo al FMI, los países de América
Latina y el Caribe están presentando signos de
recuperación de la crisis económica mundial,
pero a ritmos diferentes, y el crecimiento regresaría
a la región en su conjunto en 2010 experimentando
un crecimiento moderado de alrededor de 3% en 2010.
Las
autoridades del BCH han proyectado que la economía
nacional decrecerá en 1.5% en el 2009 pero de
acuerdo al informe Panorama Económico Mundial
de octubre del año en curso Honduras presentará
un decrecimiento económico de 2% y una inflación
de 5.9% en el 2009; todo esto debido principalmente
a las secuelas de la crisis económica mundial
y particularmente a la crisis política que vivió
el país en 4 meses que se estima dejo pérdidas
por el orden L769 millones diarios (PIB diario) en la
economía nacional derivado de los toques de queda,
que paralizaron la producción, comercialización
de bienes y servicios, la disminución del flujo
de turismo, la suspensión temporal de desembolsos
por parte de los bilaterales y multilaterales que han
estancado el desarrollo del país representando
costos sociales y de oportunidades, y el incremento
a la delincuencia como saqueos, daños a negocios
y secuestros que a la fecha las políticas públicas
implementadas en materia de seguridad ciudadana han
fracazado enormemente y poco a poco hacen del país
un lugar poco atractivo para invertir.
Honduras
podría presentar un crecimiento económico
de 2% y una inflación de 6% en el 2010 pero las
nuevas autoridades deben tener presente que en el siguiente
periodo gubernamental se observará un crecimiento
lento en la recaudación tributaria por la lenta
recuperación económica mundial y las secuelas
de la crisis política en el país por lo
que en materia fiscal deberán implementar una
política fiscal flexible orientada a mantener
las tasa impositivas actuales del ISR y ISV e incrementar
las tasas arancelarias a los productos suntuarios para
incentivar el consumo permanente de la producción
de bienes y servicios nacionales e crear incentivos
fiscales controlados y focalizados, tanto para la inversión
extranjera como para la interna, a fin de generar mayor
niveles de empleo y evitar los niveles de evasión
y defraudación fiscal y un gasto corriente insostenible.
En
cuanto a remesas entre enero y septiembre del año
en curso, se han reducido en 10.9% (a USD 1820.3 millones)
con respecto al mismo periodo en el 2008 y han dejado
de experimentar un crecimiento promedio anual de 15%
en los últimos años, ocasionando un doble
efecto negativo de aproximadamente 30% producto de las
secuelas de la crisis económica en USA, principalmente
por los despidos masivos de obreros en el sector de
la construcción.
Lo
anterior, representa un riesgo de una posible devaluación
del lempira con respecto al dólar en el primer
trimestre del 2010 porque es muy probable que se experimente
una disminución de las Reservas Internacionales
Netas (RIN) a finales de 2009. Sin embargo, dicha disminución
podría ser estratégica si la devaluación
es moderada porque por una parte, podría mantener
o incrementar los niveles actuales de Inversión
Extranjera Directa (IED), reactivar las exportaciones
hondureñas con respecto al mundo, generar empleo
y compensar el incremento de diciembre de 2008 del salario
mínimo en casi 60%.
Es
importante recalcar que esta devaluación debe
ser moderada porque si no afectaría de manera
significativa, las inversiones a plazo en moneda nacional,
los préstamos denominados en dólares y
también encarecerían las importaciones
de commodities (materias primas) necesarios para la
producción nacional.